Noe Roldan
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Coincidencia nivel: destino puro.

Te cuento:  mi marca cumple 4 años y, sin saberlo, la lancé un 25 de noviembre, el día mundial de las sombrereras!

 

Mi relación amorosa más larga de los últimos tiempos cumple 4 años: mi marca.

Un 25 de noviembre, hace exactamente cuatro años, presenté por primera vez mis sombreros en un evento hermoso en Bodega Viamonte.

Éramos parte de un networking que reunió a 200 mujeres y, en apenas una hora y media… ¡nos quedamos sin stock!

Los 35 sombreros que llevamos volaron. Ese día supe, con una certeza que se siente en el pecho, que este era mi camino.

Y acá viene la parte más increíble de esta historia:
recién después supe que el 25 de noviembre es el Día Internacional de las Sombrereras.
En ese momento no tenía ni idea. Y hoy, cuatro años después, esta coincidencia me sigue pareciendo mágica.

¿Por qué se celebra hoy?

Cada 25 de noviembre se honra a Santa Catalina de Alejandría, cuyo día dio origen –hace más de 100 años en Francia– a una tradición preciosa.

Las jóvenes solteras de las cofradías, llamadas Catherinettes, adornaban la imagen de la Santa con tocados extravagantes. Iban con sombreros verdes (por la sabiduría) y amarillos (por la fe).

Con el tiempo, este ritual se volvió un festejo tan colorido y creativo que Santa Catalina terminó siendo reconocida como patrona de las sombrereras y de los oficios de costura.

Y así nació nuestro día. Qué coincidencia tan hermosa.

Pero hay más!

Hace dos años me enteré de que en el mismo lugar donde hoy tengo mi atelier, hace más de 40 años trabajaba una figura icónica de la alta costura mendocina… ¡que también hacía sombreros y tocados!

Que mi atelier esté construido sobre la historia de otra milliner mendocina es un guiño del universo que me conmueve profundamente.

Hoy, mientras miro este camino recorrido, siento gratitud.

Amo diseñar, amo mi oficio y amo haber elegido esta forma de contar identidad a través del diseño.

Gracias a cada persona que confió, que acompañó, que usó mis piezas y que se dejó vestir la cabeza con arte aplicado, con identidad y con toda la emoción que pongo en cada creación.

Brindo por estos 4 años, por lo que viene y por todas las historias que un sombrero puede contar.

Abrazo botánico,

Noe